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Tandil es la ciudad cabecera del partido homónimo, ubicada en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, Argentina, sobre la cadena serrana del Sistema de Tandilia. Su población inicial fue de tan sólo de cuatrocientos habitantes, que debieron soportar el asedio de las poblaciones indígenas que trataban de impedir la ocupación de sus tierras. Su núcleo urbano actual se divide en veinticinco barrios. La economía está basada en la agricultura, la ganadería y la actividad minera. Esta última está siendo cuestionada por organizaciones ecologistas que quieren impedir que desaparezca el paisaje serrano natural En los últimos años hubo un importante incremento del Turismo Aventura, lo cual ha provocado la natural explotación de esta actividad, especialmente en Semana Santa donde las familias aprovechan las eventos alusivos a la fecha y se dan el gusto de compartir actividades con la naturaleza. El clima de Tandil es templado y húmedo. Las mañanas suelen ser frías, incluso en verano son a veces bastante frescas. La niebla es muy frecuente en otoño e invierno, en esta última son abundantes las heladas. No es raro que al año hayan varios días con mínimas inferiores a -5 ºC. Las lluvias se dan en cualquier época del año, siendo más frecuentes en verano. Nevadas y calores muy intensos son raros. La oferta combina hotelería con SPA, cabañas, bungalows, hosterías, bases de campamento y hostel, pero no son tantos, nuestra ciudad no llega a las 6 mil plazas contando los campings, por eso: reserve alojamiento antes. Tandil también cuenta con un embalse de hormigón armado que forma un lago de diecinueve hectáreas, el cual contiene a las aguas del arroyo del fuerte. Se inauguró en el año 1960 para contrarrestar las graves inundaciones que afectaban a la ciudad. El lugar es explotado turísticamente ofreciendo actividades náuticas y pesca deportiva, además de ofrecer espacios de esparcimiento y descanso. Tandil ya está instalado en el mapa turístico argentino, y no tiene estacionalidad. Como el granito del precámbrico que nos rodea, acá seguimos estando. Cuando venga, le aseguramos que no le van a alcanzar unos pocos días. No es para menos, es un lugar soñado
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